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CULTURA DE LA FELICIDAD COMO FACTOR PSICOSOCIAL PROTECTOR DENTRO DE LAS ORGANIZACIONES

CULTURA DE LA FELICIDAD COMO FACTOR PSICOSOCIAL PROTECTOR DENTRO DE LAS ORGANIZACIONES

Promover una cultura de Felicidad en el trabajo en las empresas, más que una tendencia es una manera de promover el crecimiento de éstas y el fortalecimiento de una cultura organizacional más coherente y por ende de una sociedad más humana, sana, consciente y productiva.

La felicidad productiva es un estado de ánimo que se entrena para que las personas desarrollen su máximo potencial. Los estudios realizados por Delivering Happiness revelan que cuando las compañías adoptan una cultura de felicidad en el trabajo, hay un incremento de un 300% más en innovación, un 44% más de alta retención de empleados, un 37% más de incremento en las ventas y en un 31% más se incrementa la productividad, entre otros aspectos a destacar.   

Para llegar a ello las organizaciones deben partir del cumplimiento básico legal frente a los riesgos psicosociales, la gestión debe iniciar por la adecuación del perfil del trabajador al cargo desde su ingreso, pero no sólo desde las competencias técnicas (formación técnica; mecánica, física, administración, mercadeo) sino además las conductuales, tales como sus habilidades sociales, inteligencia emocional, resiliencia o las que se definan según el cargo a desempeñar. Luego, los procesos de inducción a la organización y al cargo que faciliten la adaptación del trabajador. Las descripciones de cargo o funciones actualizadas, que den claridad del rol.

Políticas organizacionales que faciliten la planeación, la gestión de los cambios, la medición de las cargas, compensaciones justas, salario emocional y gestión del balance vida trabajo.

Y, sobre todo, un modelo de liderazgo coherente que promueva el empoderamiento, el uso de habilidades, el desarrollo y el aprendizaje en los equipos de trabajo. Liderazgos conscientes que sean capaces de inspirar desde la ecuanimidad hacia SER líderes responsables, humildes e íntegros y que promueven la comunicación auténtica entre todos los niveles de la organización, las negociaciones constructivas y la coordinación impecable.

Así las empresas deben crear espacios para entrenar a sus trabajadores en hacer un proceso de reflexión y autoconocimiento que les permita identificar sus fortalezas que son aquellas habilidades que tienen todas las personas y que las pueden ejecutar sin esfuerzo, sus pasiones en el trabajo y a través de ellas expresar su propósito de vida, aquello que le da sentido a la vida  y conectarlo con el propósito de la compañía.

Cuando el líder y cada miembro del equipo se conecta con ese propósito que le da sentido a su vida y es consistente con los valores personales y con las fortalezas de cada miembro del equipo es cuando realmente se entiende que la contribución de cada una de las personas de la compañía es diferente y complementaria.

Será la contribución de todos la que podrá generar los resultados y desarrollar el máximo potencial de cada trabajador a través de los retos colectivos. La felicidad en el trabajo es un proceso colectivo y la felicidad productiva es una decisión individual.

Las culturas de felicidad en el trabajo generan procesos para que sus trabajadores apliquen la consciencia plena más que la multitarea, promueven la contribución en lugar de la competencia, la gratitud en lugar de la queja, el autocuidado en lugar del estrés, la compasión en vez de juzgar al otro, la conciencia emocional en lugar de la represión o explosión emocional, la resolución de conflictos en lugar de la negación de los conflictos, la regulación del perfeccionismo, la promoción de la mente abierta y de la autenticidad de sus miembros.

Adicionalmente, son culturas que aprenden del error en lugar de buscar culpables, donde vence el talento más que el beneficio propio, se celebran los logros colectivos, son resilientes, innovadoras, responsables con el medio ambiente, interconectadas y globalizadas.

Esta es una invitación a evaluar nuestras compañías y revisar nuestros roles para empezar a ser promotores y protagonistas en la construcción de culturas de felicidad en el trabajo para aportar a una sociedad más humana, sana, consciente, pacífica, feliz y productiva.

Ana Marcela Pardo G

Enfermera egresada de la Pontificia Universidad Javeriana, especialista en la administración en Salud del trabajo de la U. Jorge Tadeo Lozano y en Ergonomía de la Universidad de Pau et Pays de l ’Adour (France) y estudios complementarios en psicopatología y psicodinámica del trabajo. Certificada en Psicología Positiva por del Instituto de Bienestar Integral (primera promoción Latinoamérica en México) y Wholebeing Institute.

Trabaja en la Cámara de comercio de Bogotá como Jefe de calidad de vida cuenta con experiencia en desarrollo de estrategias integrales para mantener y mejorar la Calidad de Vida de los trabajadores y consolidar la cultura organizacional desde la gestión de la Seguridad, Salud y Medio Ambiente, gestión de la Calidad de vida y Responsabilidad Social Empresarial. Formación como auditor en SA 8000 Responsabilidad Social y Sistemas de Gestión OHSAS 18000 en Salud y Seguridad.

Escrito por: Ana Marcela Pardo G

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